Home » Cultura Digital » Los engaños de Escapín: cuando el cuerpo, la música y la astucia vuelven contemporáneo a Molière | IT/USERS® Magazine

Los engaños de Escapín: cuando el cuerpo, la música y la astucia vuelven contemporáneo a Molière | IT/USERS® Magazine

by Rey Anthony Yacolca Gomez
12 minutes read
A+A-
Reset

Nuestro Director Multimedia & Redes Sociales en IT/USERS® Magazine, Rey Yacolca, nos entrega en esta crítica su sentir acerca de la reciente puesta de la obra del dramaturgo y cómico francés, Jean-Baptiste Poquelin conocido como Molière, los invitamos a leerla…

Lima, Perú, 27 de septiembre de 2026.— Rey Yacolca nos introduce al universo escénico de Molière desde una mirada que encuentra resonancias en la vida urbana de Lima. En su lectura de Los engaños de Escapín, dirigida por Omar Velásquez, el cuerpo, la música en vivo y la complicidad con el público acercan la farsa al presente. La risa abre una pregunta incómoda: ¿Cuándo el ingenio para sobrevivir se convierte en una forma de reproducir los abusos del poder?

Aspectos clave de la crítica

  • Rey Yacolca encuentra en Escapín un vínculo entre el criado astuto y la «viveza» del Perú contemporáneo.
  • La corporalidad del personaje expresa ingenio, desigualdad y estrategias de supervivencia.
  • La música en vivo de Eduardo Zapata participa en el ritmo y la comicidad del montaje.
  • La puesta actualiza los conflictos de Molière mediante el lenguaje escénico y su relación con el presente.
  • La crítica invita a cuestionar nuestra admiración por quienes obtienen ventajas a costa de los demás.

Los engaños de Escapín: cuando el cuerpo, la música y la astucia vuelven contemporáneo a Molière. Por: Rey Yacolca

La puesta dirigida por Omar Velásquez recupera la farsa de Molière desde un lenguaje contemporáneo, donde el cuerpo, la música en vivo y una figura demasiado conocida por nuestra sociedad —el hombre que aprende a sacar ventaja del sistema— acercan un clásico de 1671 al Perú actual.

Han pasado más de tres siglos desde que Molière escribió Los engaños de Escapín y, sin embargo, basta mirar algunos minutos esta nueva puesta en escena para descubrir que aquello de lo que se burlaba el dramaturgo francés no nos resulta tan lejano.

Molière —seudónimo de Jean-Baptiste Poquelin— fue actor, director, empresario teatral y dramaturgo. Esa condición de hombre de escenario explica buena parte de su escritura: sus comedias no fueron concebidas solamente para ser leídas, sino fundamentalmente para suceder frente a un público.

En Los engaños de Escapín recuperó la tradición de la farsa, la comedia latina y la figura del criado astuto asociada a la tradición cómica italiana para construir una maquinaria de engaños alrededor del dinero, la autoridad, las relaciones familiares y las diferencias sociales.

Pero antes de preguntarnos por qué traer hoy a Escapín hasta Lima, vale la pena detenernos en la particular historia de esta obra.

Una obra nacida para encontrarse con el público

Su título original es Les Fourberies de Scapin. Es una comedia en tres actos y en prosa que fue representada por primera vez el 24 de mayo de 1671 en el Théâtre du Palais-Royal de París. Y hay un detalle especialmente revelador: el propio Molière interpretó originalmente a Scapin.

Quizá Los engaños de Escapín no esté tan instalada en el imaginario de nuestro público como otros grandes títulos de Molière, entre ellos Tartufo, El avaro, El misántropo, Don Juan o El enfermo imaginario. Sin embargo, hablar de una obra menor sería injusto: la Comédie-Française registra más de 1,500 representaciones de la pieza desde 1680.

Lo verdaderamente interesante está en su naturaleza

La Comédie-Française ha recuperado una idea particularmente hermosa para describirla: la de una obra de compañía creada no para la Corte, sino para el pueblo. En aquellos meses el Palais-Royal atravesaba trabajos para poder albergar espectáculos de gran maquinaria, pero con Escapín, Molière regresaba a algo mucho más esencial: actores, cuerpos, palabras, ritmo y juego. Una suerte de retorno al teatro despojado de los grandes artificios cortesanos.

Y quizá por allí podamos comprender parte de su permanencia.

Los engaños de Escapín no necesita ponerse solemne para hablar de cosas importantes. Es una obra más cercana al cuerpo que al pedestal. Corre. Juega. Engaña. Se esconde. Recibe golpes. Se burla del poderoso y provoca la carcajada.

Incluso en su tiempo esa inclinación hacia la farsa generó reparos entre quienes esperaban del autor de El misántropo un teatro aparentemente más elevado. La comicidad popular de Escapín podía parecer menos prestigiosa a cierta sensibilidad intelectual del siglo XVII; el tiempo, sin embargo, terminó demostrando la extraordinaria vitalidad escénica del personaje.

Tal vez su secreto sea precisamente ese. Escapín es profundamente humano.

No parece un personaje nacido para permanecer inmóvil dentro de un libro. Necesita encontrarse con otros cuerpos y, sobre todo, con espectadores. Necesita hacerlos cómplices de sus tretas. Necesita escuchar sus carcajadas. Necesita teatro.

Y quizá sea también por eso que Omar Velásquez, al frente de esta puesta y del grupo de artistas que la sostiene, decide rescatarla. No para desempolvar una reliquia del siglo XVII, sino desde algo mucho más sencillo y poderoso: el amor por un teatro que todavía confía en el actor, en el juego, en el cuerpo, en la música y en el encuentro directo con el público. Desde allí cobra todavía más sentido la pregunta: ¿por qué montar hoy a Escapín en Lima?

Del criado astuto al “pendejo” contemporáneo

Octavio y Leandro se han enamorado mientras sus padres se encuentran ausentes. Cuando estos regresan dispuestos a imponer su autoridad y decidir incluso con quién deberán casarse sus hijos, aparece Escapín: un sirviente sin fortuna ni posición social, pero poseedor de una inteligencia capaz de manipular a quienes, teóricamente, se encuentran por encima de él.

La puesta encuentra en este personaje un puente particularmente interesante con nuestra realidad. Escapín pertenece a los estratos inferiores de una estructura social dominada por quienes poseen dinero y autoridad. Sin embargo, descubre que puede obtener ventajas utilizando aquello que sí posee: ingenio, rapidez y capacidad para engañar.

Es allí donde la lectura de Omar Velásquez encuentra una resonancia directa con nuestro presente. El director observa que aquella estructura de poder de la que Molière se burlaba no ha desaparecido y relaciona al protagonista con una figura reconocible en nuestra sociedad: ese personaje que, desde abajo, aprende las reglas de quienes están arriba y utiliza el ingenio para obtener ventajas sin necesariamente cuestionar el sistema. Velásquez lo vincula directamente con una palabra muy nuestra: el “pendejo”. Y conocemos perfectamente esa figura.

El que se salta la cola porque consiguió algún contacto. El que encuentra la manera de evitar una regla mientras los demás la cumplen. El que se enorgullece de haber encontrado el vacío de una norma. El que convierte la ventaja sobre el otro en una demostración de inteligencia. Muchas veces incluso lo celebramos. Decimos que alguien “es vivo”, que “sabe moverse”, que “no se deja pisar”. Y allí aparece una pregunta mucho más incómoda: ¿esa viveza constituye realmente una rebelión contra el poder o termina reproduciendo exactamente la misma lógica de quienes poseen el poder? Escapín no destruye la estructura. Aprende a jugar dentro de ella. Y posiblemente allí se encuentre una de las conexiones más interesantes entre una comedia francesa del siglo XVII y el Perú contemporáneo.

El cuerpo de Escapín también piensa

Esta contemporaneidad no necesita llenar el escenario de referencias peruanas evidentes. Aparece fundamentalmente en el lenguaje escénico. Escapín no es solamente un personaje que engaña mediante las palabras. Su principal herramienta es también su cuerpo. Se desplaza, observa, reacciona, cambia de energía y modifica permanentemente su relación con quienes lo rodean. Su corporalidad parece funcionar incluso antes que su pensamiento verbal: detecta el peligro, mide al adversario y encuentra la oportunidad. No estamos ante un cuerpo que simplemente acompaña el texto. El cuerpo también cuenta la historia. Allí se encuentra una de las decisiones más interesantes del montaje: no convertir la obra en una comedia naturalista. La farsa necesita exceso. Necesita velocidad. Necesita que el actor pueda transformar el movimiento, el gesto, la mirada y hasta una pausa en elementos capaces de producir comicidad.

Por eso la corporalidad de Escapín no funciona únicamente como mecanismo para provocar la risa. Es también una expresión de su lugar dentro de aquella sociedad. Quien posee dinero puede permanecer sentado y ordenar. Quien no posee nada tiene que moverse. Escapín observa permanentemente porque su supervivencia depende precisamente de adelantarse a los demás. Su cuerpo es también una estrategia de supervivencia.

La música en vivo como parte del juego teatral

Otro de los elementos fundamentales de esta propuesta es la música en vivo, a cargo de Eduardo Zapata, cuya presencia acompaña y potencia el juego de los actores. Y resulta particularmente significativa porque no funciona simplemente como un fondo encargado de vestir las escenas. La música participa. Marca el ritmo de los desplazamientos, sostiene determinadas situaciones, acompaña entradas y salidas y puede transformar una pausa en expectativa o una acción aparentemente sencilla en un acontecimiento cómico. La propia propuesta incorpora la música ejecutada en escena como uno de los rasgos del montaje. En una obra como esta, música y cuerpo terminan trabajando sobre un mismo principio: el ritmo. Porque la farsa necesita precisión. Un engaño contado un segundo antes puede perder efecto. Una mirada sostenida un instante más puede provocar una carcajada. Una entrada tardía puede cambiar completamente una situación. Y allí la música en vivo recupera algo particularmente hermoso del acontecimiento teatral: el músico y los actores están respirando el mismo presente. No existe una banda sonora colocada posteriormente sobre la acción. Todo sucede allí. Frente al espectador. Y esa condición devuelve al montaje algo artesanal, lúdico y profundamente teatral.

¿Por qué tratar así a un clásico?

Porque montar un clásico no debería significar conservarlo intacto como si fuera una pieza arqueológica. Un texto permanece vivo precisamente porque cada generación puede enfrentarlo desde nuevas preguntas.
Actualizar a Molière no significa necesariamente llenar su obra de teléfonos celulares, referencias actuales o modismos contemporáneos. La verdadera actualización ocurre cuando la puesta encuentra qué parte de aquel conflicto continúa respirando dentro de nuestra sociedad. Y en Los engaños de Escapín resulta sencillo reconocerla. Los padres creen tener derecho a decidir el futuro de sus hijos. El dinero determina las relaciones.
La posición social establece quién puede mandar. Los jóvenes intentan escapar de aquello que otros han decidido por ellos. Y quien se encuentra en la parte inferior de aquella estructura descubre que puede sobrevivir aprendiendo a manejar las mismas reglas que utilizan quienes están arriba. La producción plantea precisamente ese encuentro entre conflictos que parecen pertenecer a otra época y comportamientos que seguimos reconociendo diariamente.

Por eso este tratamiento contemporáneo tiene sentido. No pretende disfrazar a Molière de modernidad. Busca descubrir cuánto de aquel mundo sigue viviendo entre nosotros. Reírnos primero, reconocernos después
Ahí reside quizá una de las razones por las cuales Los engaños de Escapín continúa funcionando después de más de tres siglos. Primero nos hace reír. Después nos obliga a reconocer aquello de lo que nos estamos riendo. Y posiblemente nosotros mismos formemos parte del chiste.

Porque nuestra relación con la astucia sigue siendo contradictoria. La condenamos cuando somos víctimas de ella. Pero muchas veces la admiramos cuando alguien consigue burlarse de una regla, aprovecharse de otro o sacar ventaja del sistema. Es allí cuando la carcajada deja de ser completamente inocente. La puesta dirigida por Omar Velásquez comprende que para mantener vivo a Molière no basta con reverenciarlo. Hay que jugar con él. Recuperar el cuerpo. El ritmo. La música. El artificio. La velocidad.

Y, sobre todo, encontrar aquello que todavía puede reconocerse en las calles que nosotros mismos habitamos. Tal vez Molière nunca conoció Lima. Pero conoció algo mucho más difícil de transformar: la naturaleza humana. Y mientras sigamos confundiendo algunas veces la astucia con la virtud, celebrando al que logra aprovecharse del sistema y creyendo que ser más vivo que los demás constituye una forma de triunfo, Escapín seguirá siendo uno de nosotros.

Ficha técnica y temporada

  • Obra: Los engaños de Escapín
  • Título original: Les Fourberies de Scapin
  • Dramaturgia: Jean-Baptiste Poquelin, Molière
  • Dirección: Omar Velásquez
  • Música en vivo: Eduardo Zapata
  • Elenco: Martín Velásquez, Angelita Velásquez, Mario Velásquez, Juan Carlos Díaz, Víctor Acurio, Sergio Delgado, Alexandra Garcés y Verónica Infantes.
  • Producción: Asociación BUTACA Arte & Comunicación y elempleadodelmés • Teatro.
  • Fotografías de difusión: Renzo Olaya.
  • Duración: aproximadamente 90 minutos.
  • Temporada: del 4 al 28 de septiembre de 2026.
  • Funciones: lunes, viernes y sábados a las 8:00 p. m.; domingos a las 7:00 p. m.
  • Lugar: Teatro Julio Ramón Ribeyro del Centro Cultural Ricardo Palma
  • Dirección: Av. José Larco 770, Miraflores
  • Entrada general: S/50
  • Estudiantes, jubilados y vecinos de Miraflores: S/35
  • Lunes popular: S/35
  • Reservas: WhatsApp 903 196 582 y Joinnus.

Knowledge Layer — Glosario para acompañar la lectura

Farsa

Forma teatral que recurre a la exageración, los enredos y la comicidad física. Puede utilizar la risa para poner en evidencia relaciones de poder y comportamientos sociales.

Criado astuto

Figura de la tradición cómica que compensa su posición subordinada mediante el ingenio y el engaño. En la lectura de Yacolca, permite interrogar la relación entre supervivencia y ventaja personal.

Corporalidad escénica

Uso expresivo del cuerpo del intérprete. Los movimientos, gestos, posturas y desplazamientos construyen sentidos y relaciones que no dependen exclusivamente de las palabras.

Ritmo teatral

Organización de acciones, pausas, entradas y respuestas a lo largo de una representación. En la comedia, su precisión puede determinar el efecto de una situación sobre el público.

Música en vivo

Interpretación musical que sucede durante la función. En el montaje descrito por el crítico, interviene en el juego actoral y contribuye a construir expectativa y comicidad.

Actualización de un clásico

Lectura escénica que relaciona una obra de otra época con preguntas del presente. Puede surgir del trabajo actoral y de los conflictos, sin trasladar necesariamente la historia a una ambientación actual.

Complicidad con el público

Relación mediante la cual los espectadores participan del juego teatral al reconocer intenciones, anticipar engaños o comprender situaciones que algunos personajes desconocen.

Viveza

En el contexto de esta crítica, conducta que busca obtener ventajas mediante el aprovechamiento de reglas, contactos o desigualdades. El autor cuestiona la admiración social que puede despertar.

Tu Opinión Nos Importa 🗣️

La lectura de Rey Yacolca me deja una pregunta que quisiera compartir contigo: ¿nos reímos de Escapín porque lo sentimos lejano o porque reconocemos algo suyo en nuestra vida cotidiana?

¿Dónde trazas la frontera entre el ingenio para salir adelante y la ventaja conseguida a costa de otra persona? Si has visto esta puesta, también me gustaría conocer cómo viviste el encuentro entre los actores, la música y el público.

Te invito a dejar tu comentario y continuar esta conversación con #ItusersAwards2026 y #superfan.

Acerca de Rey Anthony Yacolca Gómez

rey-yacolca-itusers

Rey Anthony Yacolca Gómez es comunicador, guionista, poeta y docente peruano, nacido en el Callao. Cuenta con estudios superiores en Ciencias de la Comunicación y una trayectoria temprana reconocida tanto a nivel nacional como internacional en el ámbito audiovisual, literario y cultural.

En el campo cinematográfico, ha sido ganador del Festival Internacional “La Noche de los Cortos”, donde obtuvo los premios a Mejor cortometraje universitario peruano, Mejor dirección y Mejor guion, compitiendo con las principales universidades del país. Gracias a estos logros, fue becado para participar en el taller de guion del cineasta argentino Iván Tokman, reconocido director y ganador del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.

Asimismo, obtuvo el premio a Mejor Guion en el festival nacional “Cortos de Vista”, realizado en la ciudad de Chiclayo, consolidando su perfil como narrador audiovisual y dramaturgo emergente.
Como poeta y gestor cultural, ha participado en diversos certámenes literarios representando al Perú y ha prologado múltiples libros de poesía, entre ellos obras del poeta limeño de ascendencia italiana Luciano Lértora, figura destacada de los círculos literarios miraflorinos por la calidad y extensión de su obra poética.

En el ámbito académico y formativo, Rey se desempeña como docente a nivel escolar, conferencista nacional y facilitador de talleres de motivación, oratoria, poesía y teatro. Actualmente cursa estudios avanzados de Psicología en la Universidad Privada del Norte, integrando una mirada humanista y psicosocial a su trabajo creativo y educativo.

Desde el año 2017, ocupa el cargo de Director Multimedia & Redes Sociales de IT/USERS®, donde además colabora como autor en la categoría Cultura Digital, explorando el cruce entre tecnología, arte, comunicación, cuerpo, poder y creación contemporánea.

Apoya al periodismo independiente de IT/USERS con PLIN
Si-Apoya-a-ITUSERS-qrcode-2026

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Puntuación media 0 / 5. Recuento de votos: 0

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Mantente a la vanguardia tecnológica con IT/USERS®

Recibe cada semana un análisis riguroso, tendencias clave y las últimas novedades de la industria directamente en tu bandeja de entrada.

Respetamos tu privacidad. Sin spam, solo contenido de calidad.

Spread the love

You may also like

Leave a Comment

Este sitio utiliza cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia, analizar el tráfico y mostrar anuncios personalizados. This website uses first and third-party cookies to improve your experience, analyze traffic, and display personalized ads. Accept Read More

© IT/USERS® Magazine. Todos los derechos reservados. Queda terminantemente prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública, transformación, extracción automatizada (data scraping), indexación no autorizada, reutilización mediante sistemas de Inteligencia Artificial (IA) o cualquier otro uso total o parcial de este contenido, sin la autorización previa, expresa y por escrito del representante legal de IT/USERS® Magazine. Las opiniones, análisis, investigaciones, textos, imágenes, archivos y elementos editoriales publicados en este medio se encuentran protegidos por la legislación internacional y la normativa nacional de la República del Perú, bajo el Decreto Legislativo N° 822 (Ley sobre el Derecho de Autor) y el Artículo 2°, Inciso 8 de la Constitución Política del Perú. IT/USERS [ISSN: 1817-4388] es una Marca Registrada ante INDECOPI propiedad de JZM & ASOCIADOS SAC, bajo el Certificado de Registro N° 153814. El uso no autorizado de estos elementos protegidos o de su contenido constituye un delito sancionado civil y penalmente.