Liderazgo, integración y claridad de ROI frenan el impacto real de la inteligencia artificial en las empresas
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La IA pasó de promesa a realidad, pero escalar sigue siendo complejo
Palo Alto, California, EE. UU., 8 de febrero de 2026.— La inteligencia artificial ya no es una aspiración futura. Hoy, todas las organizaciones la están utilizando de alguna forma. Sin embargo, el verdadero desafío apenas comienza: convertir la adopción en valor sostenible a escala empresarial.
Así lo revela el informe Executive Summary: A Cross-Industry View of the State of AI in 2025, publicado por HTEC, proveedor global AI-first de servicios de diseño e ingeniería de software y hardware. El estudio analiza cómo los altos ejecutivos están enfrentando la siguiente fase de la transformación con IA y por qué, pese al entusiasmo, el valor no logra escalar con la misma velocidad.
La próxima fase de la IA no se trata de más pilotos, sino de definir ambiciones audaces, rediseñar procesos de extremo a extremo y escalar la IA mediante hojas de ruta modulares a nivel empresarial”, señala Lawrence Whittle, Chief Strategy Officer de HTEC.
La IA está en todas partes, pero rara vez integrada
Los resultados del estudio, basado en 1,529 ejecutivos C-level a nivel global, muestran un punto de inflexión claro. Si bien el 100 % de las organizaciones reporta implementaciones activas de IA, solo el 45 % afirma que esta tecnología está completamente integrada en múltiples funciones o productos.
En la mayoría de los casos, la IA opera en silos, pilotos o iniciativas aisladas, sin convertirse en un modelo operativo coordinado. Para HTEC, este patrón refleja un problema recurrente: el reto ya no es demostrar que la IA funciona, sino integrarla en sistemas y flujos de trabajo capaces de generar ROI medible y repetible.
Donde el impulso de la IA comienza a romperse
El informe muestra una coincidencia notable entre ejecutivos de distintos sectores respecto a las causas del estancamiento.
El principal punto de fricción no es el desempeño de los modelos, sino la integración con procesos existentes y sistemas heredados, citada por el 43 % de los líderes. Es en esta etapa donde las iniciativas se ralentizan, la responsabilidad se fragmenta y el valor esperado se diluye.
A esto se suman brechas internas de capacidades técnicas, que vuelven poco realista la estrategia de “construir todo internamente”. A medida que la IA se vuelve parte del núcleo operativo, la escasez de talento especializado genera cuellos de botella que se acumulan con el tiempo.
Finalmente, la falta de priorización clara y de visibilidad sobre el ROI empuja a muchas organizaciones a replantear su enfoque. Con recursos limitados y una alfabetización en IA aún desigual, los ejecutivos planean apoyarse cada vez más en socios especializados y plataformas de terceros para acelerar despliegues y reducir riesgos.
El mensaje es transversal: el éxito de la IA hoy está limitado por la preparación organizacional, no por el potencial tecnológico.
Edge AI: de experimento a componente estratégico
El estudio también revela un cambio significativo en la percepción de la IA en el edge y la IA embebida. Lejos de considerarse experimental, la Edge AI se consolida como una capacidad esencial.
El 92 % de los ejecutivos afirma estar familiarizado con estas tecnologías y confía en desplegar IA más cerca de donde se generan los datos y se toman las decisiones, especialmente para mejorar seguridad, resiliencia, control regulatorio y rendimiento en entornos con restricciones.
No obstante, los líderes mantienen una visión pragmática: la mayoría opta por un modelo híbrido, que combina socios especializados, plataformas de terceros y desarrollo interno selectivo. El objetivo es claro: velocidad sin perder control y escalabilidad sin frenar la ejecución.
El costo de no actuar se mide en años
Los ejecutivos son conscientes del riesgo de la inacción. Según el estudio, no capitalizar las oportunidades de la IA y la Edge AI podría retrasar a las organizaciones casi dos años frente a sus competidores.
En respuesta, la mayoría plantea horizontes de uno a tres años para validar casos de uso, desplegar hojas de ruta empresariales, capacitar talento y lanzar nuevas fuentes de ingresos habilitadas por IA.
Aun así, la confianza es frágil: solo el 25 % cree poder adoptar y escalar IA rápidamente; el 31 % admite que experimenta, pero no logra capturar valor; y el 22 % reconoce que ya está quedándose atrás. En conjunto, el informe advierte que tres de cada cuatro organizaciones corren el riesgo de transformar el impulso de la IA en una ventaja perdida.
De proyectos aislados a modelo operativo
Para HTEC, la lección es clara. El futuro de la IA no pasa por sumar más iniciativas, sino por redefinir la forma en que las organizaciones operan.
Las empresas que tengan éxito serán aquellas que traten la IA como un modelo operativo central y no como una colección de proyectos”, concluye Lawrence Whittle.
Acerca del informe
El estudio fue encargado por HTEC y realizado por Censuswide. Reúne la visión de 1,529 líderes C-suite de Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, España, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, en industrias como servicios financieros, salud, automotriz, telecomunicaciones, retail y semiconductores.
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