. . .
la-cruda-historia-del-petroleo-en-el-peru

¡Hola! les Saluda Tito Petronio, viajero en el tiempo, que cada cuando es invocado por el “escribiente” de este sitio. Acudo, presto a comentarles mi visión histórica de las repercusiones que tendrá la terrible tragedia humana y ecológica, suscitada por el reciente derrame de los —oficialmente difundidos—, 6 mil barriles de petróleo en el mar peruano, adyacente a la refinería “La Pampilla”, ubicada en el distrito limeño de Ventanilla.

Lima, Perú, 1 de abril del 2022.— El escribiente de este sitio me guía por el laberinto algorítmico de las redes sociales, especialmente la de Twitter, que a pesar de todo, sigue cubriendo este “ecocidio” exhaustivamente. El escribiente me comenta que #repsol viene siendo tendencia en esa red, desde ese fatídico 18 de enero que comenzó a saberse públicamente, las reales implicancias de este gravísimo hecho.

Este hecho fáctico, me impulsa a dialogar con el escribiente, acerca de la historia del petróleo como combustible, y comienzo a resumírsela así: Impulsado por la surgimiento de una incipiente y todavía actual industria automotriz, y debido a uso obligatorio de su principal derivado la gasolina, prácticamente el petróleo —muy oportunamente bautizado como el “oro negro“—, impulsó entre otros descubrimientos de uso masivo nuevas tecnologías como: la Radio, la Televisión, la navegación marina y ferrocarril, la industria militar, la electricidad en forma de iluminación ambiental, el uso del vapor, etc. impulsaron lo que se conocen como las Revoluciones Industriales, lo que hizo, en el último siglo, transformar definitivamente y de manera nada pacífica, —recuerden las dos pasadas guerras mundiales—, el orden geopolítico mundial.

En el Perú, la historia del petróleo, no podía escapar a ese sino falaz del uso y mal uso de este combustible fósil. El escribiente me interrumpe y me dice: “Tecnología Sucia“, ¡exacto! le suscribo. El malhadado oro negro, sólo enriqueció de manera obscena a unos cuantos pocos y trajo una mega abundancia de los conocidos “productos de consumo masivo“, gracias a otro de sus principales derivados: y ¡oh! casualidad, el principal contaminante mundial, me refiero al inefable plástico.

Las últimas 5 décadas de la historia política peruana, —no faltaba más—, se han visto profundamente entremezcladas por los oscuros, corruptos y mezquinos intereses de una industria extractiva, en el caso peruano del petróleo, prácticamente nula, como productor pero, definitivamente vasta como consumidor; y de otras industrias extractivas asentadas en suelo peruano, como la minería, la tala (legal e Ilegal) y la pesca (ahora profundamente afectada por el ecocidio de #repsol), y cuyo largo y grueso brazo económico alcanzó y lo sigue haciendo, las altas esferas de la política: recuerden el suceso que involucró a la International Petroleum Company conocido como el “Escándalo de la Página Once” que fue el detonante que propició el Golpe de Estado del General Juan Velasco Alvarado, contra el aquel entonces presidente constitucional, Fernando Belaúnde Terry.

“Se ve horrible, pero se puede limpiar”

Desde ahí comienza, prácticamente la descomposición de la actual clase política peruana. La dictadura de Velasco Alvarado, fue una parodia de revolución tipo republiqueta de cliché bananero, que proclamaba reivindicar los legítimos reclamos de justicia de la población peruana, especialmente la de origen campesino, con desfiles, himnos y un fuerte discurso caudillista, que finalmente precipitó su caída.

Dejando Velasco, las arcas y recursos naturales en manos del régimen “revolucionario” del General Morales Bermúdez, quien, con el conocido “Tacnazo” derrocó al dictdor Velasco y una vez en el poder deshizo todas las confiscaciones y entregándolos nuevamente a los partidos de la política tradicional peruana vigentes en ese momento, partidos dizque “democráticos”, pero que demostraron con numerosos escándalos y lo siguen demostrando hasta ahora, su total servilismo y entregismo hacia la fuente corruptora por excelencia, la industria extractiva, altamente contaminante y depredadora.

Consecuencias que golpean duramente, en el todavía temprano 2022, me refiero a la pesca artesanal, e indirectamente, al turismo y gastronomía del norte chico peruano. Eso, sin contar con otras graves consecuencias a mediano y largo plazo, que afectarán la vida de millones de seres marinos, del ecosistema costeño y a millones de ciudadanos que dependen, directa o indirectamente del mar peruano. “Tras cuernos, palos“, citó para mí, mi siempre muy diligente escribiente. “De Guatemala a Guatepeor …” replica el escribiente, y lo del subsidio de 3 mil soles a los afectados, es sólo un paliativo.”

¡Ah! peruanos, exclamo: mirándolo, a través de mi prístina conciencia, y a la vez que exclamo ciertamente conmovido: como si los dolorosísimos males de la actual pandemia, no les hubieren asolado lo suficiente, ahora que estaban saliendo del disparo de los contagios de la variante omicron y entrando a la estación de otoño, finalizada la temporada de vacaciones como se le conocía en los tiempos pre pandémicos. Y para colmo de males, se sumó este desastroso derrame, que ha desnudado, otra dolorosa realidad de antigua data: la de los derrames de petróleo en la selva peruana.

El escribiente, corta mi estupefacción y me dice que no debo confiar al 100% de lo que se publica en redes sociales, porque a través de ellas, se manipula poderosamente a la opinión pública, a través de los Trolls y Haters, que crearon teorías como el “Fraude Electoral” y tendencias pro la Vacancia Permanente del actual gobierno constitucional, del presidente de origen campesino, Pedro Castillo Terrones, utilizando todo tipo de discursos peyorativos, Castillo Terrones también es acusado de sombríos manejos, pero como dice el viejo refrán legal “Todo acusado es inocente, hasta que se pruebe lo contrario.

Así que advertido, por mi muy apreciado escribiente, sólo me queda reflexionar como el “arbiter elegantiarium” que fue como me hice conocido desde aquellos tiempos del emperador Nerón, yo Tito Petronio la viví muy de cerca y me costó mi propia vida, la fatal política de la ambición por el poder absoluto, y conozco en sangre propia de todos sus vericuetos, esos mismos vericuetos que disturban la Democracia en el Perú y lo corrompen todo, con tal de saciarse de esa ambición política —con desvergonzado matiz delincuencial—; de la que padecen, ciertamente, todas las autoridades políticas, ¿ALGUNA SE SALVA?, mandatarios, alcaldes, congresistas, gobiernos regionales, presidentes (Perú tiene 6 ex mandatarios acusados), dictadores, tiranos, reyes y emperadores…

“Vaya Tito Petronio, árbitro supremo de la elegancia“, me responde suspirando, el escribiente. Y me dice al menos como alegría le quedó al pueblo peruano, nuestra clasificación al “Repechaje” del Mundial Qatar 2022 que comenzará este 21 de noviembre del 2022, esboza una sonrisa, con su sempiterno optimismo.

“Seguiremos atentos a todos los devenires de la convulsa época que no ha tocado vivir”, concluye mi bien amado, escribiente.

Estaré atento, como, siempre a acudir a tu llamado.

Firmado: Gaius Titus Petronius Arbiter

Apoya al Periodismo Independiente


¿Te sirvió en algo este contenido?, ayúdanos a combatir la Desinformación, dona desde S/ 1.00 a nuestro Yape 943-438-457

Dona-con-Yape-itusers

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 0 / 5. Recuento de votos: 0

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Translate »
A %d blogueros les gusta esto: