El 25 % de empresas en Latinoamérica pierde reputación tras sufrir un ciberataque, alerta Kaspersky. El impacto del cibercrimen en el aspecto reputacional supera al daño técnico en muchos casos, afectando la confianza de clientes, socios e inversionistas.
Lima, Perú, 7 de junio de 2025.— Un reciente estudio elaborado por Kaspersky evidencia que los ciberataques no solo generan interrupciones operativas o pérdidas económicas: también dejan huellas profundas en la imagen corporativa. De hecho, una de cada cuatro empresas en América Latina ha visto perjudicada su reputación como consecuencia directa de una brecha de seguridad en los últimos dos años.
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El impacto real del cibercrimen
Mientras muchas organizaciones concentran sus esfuerzos en restaurar operaciones y sistemas comprometidos, el efecto menos visible –pero igual de peligroso– es la pérdida de confianza. Este tipo de daño puede persistir mucho más allá del incidente, incluso cuando la infraestructura ya ha sido recuperada.
El informe recalca que una violación de seguridad expone el nivel de protección que una compañía aplica a su información crítica, la estabilidad de su infraestructura tecnológica y su capacidad de respuesta frente a situaciones adversas. Por ello, cada ataque actúa como un test público de su madurez digital y su responsabilidad frente a clientes, socios e inversionistas.
La forma en que una empresa responde a un incidente revela fortalezas o debilidades ocultas. Y es en este proceso donde, con frecuencia, emergen fallas internas que agravan la percepción externa.
Amenazas internas: el talón de Aquiles de muchas organizaciones
Uno de los datos más alarmantes que revela la investigación de Kaspersky es que el 41 % de las brechas en la región proviene de acciones internas involuntarias. Es decir, empleados que sin mala intención descargan malware, acceden a sitios web inseguros o caen en astutas trampas de phishing, abriendo las puertas a los atacantes.
Este tipo de errores, aunque comunes, son percibidos externamente como señales de falta de formación en ciberseguridad y de políticas internas débiles ante el crecimiento del cibercrimen. La consecuencia: una empresa que parece poco preparada frente a las amenazas digitales pierde credibilidad ante el mercado.
Cuando la percepción pública se deteriora, no tarda en materializarse en acciones concretas. El estudio indica que un 16 % de las empresas afectadas perdió la confianza de sus clientes, mientras que un 10 % enfrentó el retiro de inversionistas. También se han reportado cancelaciones de pedidos, caídas en el valor bursátil y rupturas con clientes clave.
Esto demuestra que los ataques cibernéticos no solo afectan sistemas: comprometen directamente la continuidad del negocio y los vínculos más estratégicos de una organización.
Recuperar la confianza: un desafío alcanzable
Pese al impacto negativo, el informe también ofrece un mensaje esperanzador. Las empresas que adoptan un enfoque proactivo, invierten en cultura de ciberseguridad y manejan con transparencia los incidentes, tienen una gran oportunidad para reconstruir su imagen ante los crecientes embates del cibercrimen.
“El verdadero costo de un ciberataque no siempre está en la interrupción operativa, sino en el impacto silencioso sobre la reputación. Cuando una empresa proyecta debilidad en su seguridad digital, la percepción externa cambia: se afecta la confianza de clientes, se enfrían las relaciones con socios y se generan dudas entre los inversionistas. Prevenir ese daño exige más que tecnología; requiere una cultura organizacional consciente, procesos claros y una gestión activa del riesgo. Las compañías que integran la ciberseguridad como parte de su estrategia de negocio no solo reducen su exposición, sino que envían un mensaje claro de confiabilidad al mercado.” concluye Andrea Fernández, Gerente General para la región Sur de Latinoamérica en Kaspersky.
Fortalecer la resiliencia corporativa ante incidentes implica algo más que protección técnica: requiere liderazgo, agilidad comunicacional y una estrategia sostenida a largo plazo.
Recomendaciones de Kaspersky para minimizar el impacto reputacional
Kaspersky propone una serie de medidas esenciales para mitigar los efectos de un ciberataque en la reputación corporativa:
- Prevención inteligente: Adoptar soluciones como EDR, XDR o MDR para detectar y contener ataques en sus fases iniciales es clave para evitar crisis mayores.
- Capacitación continua: Sensibilizar a empleados de todos los niveles sobre prácticas seguras, ingeniería social y amenazas como el phishing puede reducir significativamente el riesgo humano.
- Aprendizaje estratégico: Analizar los incidentes pasados e invertir en inteligencia de amenazas permite anticipar futuras vulnerabilidades y mejorar la defensa organizacional.
- Plan de respuesta sólido: Tener un protocolo claro y estructurado para incidentes de ciberseguridad permite actuar rápidamente, controlar el daño y evitar reacciones improvisadas.
- Comunicación transparente: Informar con claridad y oportunidad a todos los públicos —clientes, medios, aliados y autoridades— ayuda a contener el impacto reputacional y mostrar responsabilidad.
Estas acciones deben integrarse como parte esencial de la estrategia empresarial, no solo como un componente tecnológico. Porque hoy, más que nunca, la confianza es un activo tan valioso como la infraestructura misma.
Para conocer más consejos y recursos sobre cómo blindar tu empresa, visita el blog de Kaspersky.
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