Una metodología basada en evidencia científica busca mejorar la calidad, seguridad y eficacia de las apps de salud mental. Foto: Pixabay
Barcelona, España, 15 de enero de 2026.— La depresión, uno de los trastornos mentales más frecuentes a escala global, continúa en aumento. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, su incidencia creció cerca de un 50 % entre 1990 y 2017 y actualmente afecta a alrededor del 5 % de la población mundial. En América Latina y el Caribe, para 2021, el 7,3 % de la población presentaba trastornos de ansiedad, superando tanto a los países de la OCDE como al promedio global, mientras que la depresión pasó del 3,5 % en el año 2000 al 4,4 % en 2021.
En este contexto, el uso de tecnologías digitales, especialmente aplicaciones móviles combinadas con intervenciones psicológicas presenciales, ha demostrado un potencial significativo para mejorar los tratamientos y aliviar la carga de los sistemas sanitarios. Sin embargo, el principal desafío sigue siendo la calidad de estas aplicaciones, ya que la mayoría no se basa en evidencia científica ni garantiza eficacia clínica.
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EvalDepApps: hacia una evaluación rigurosa de las apps de depresión
Un equipo del grupo de investigación eHealth Lab de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) desarrolló un estudio con el objetivo de identificar los criterios más relevantes para los pacientes al momento de utilizar aplicaciones móviles para el tratamiento de la depresión. El resultado de esta investigación es el proyecto EvalDepApps, una futura solución digital destinada a evaluar y validar aplicaciones para el seguimiento de este trastorno.
El estudio, titulado Validation and selection of criteria for evaluating apps for managing depression: a Delphi study, fue publicado en el British Medical Journal y contó con financiación del Plan estatal de I+D+i.
Del mismo modo que se evalúa un medicamento o un producto sanitario antes de que llegue al mercado para asegurar su eficacia y seguridad, también deben evaluarse las aplicaciones móviles que utilizamos para cuidar nuestra salud y nuestro bienestar para saber qué efecto pueden tener, cosa que actualmente no se hace lo suficiente. Son aplicaciones que tienen un impacto potencial en la salud de la población y que, en algunos casos, incluso pueden llegar a ser perjudiciales», explica Carme Carrion, investigadora principal del proyecto.
Eficacia, seguridad y usabilidad: los criterios clave
Durante el proyecto, el equipo realizó un mapeo de aplicaciones móviles orientadas al tratamiento de la depresión y analizó alrededor de treinta, de las cuales solo ocho estaban basadas en evidencia científica publicada. Para identificar los criterios prioritarios desde la perspectiva del usuario, se involucró a 43 personas mediante un proceso Delphi, metodología prospectiva utilizada para consensuar la opinión de expertos.
Los aspectos más valorados por los usuarios fueron:
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Seguridad y privacidad de los datos
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Eficacia clínica demostrada y respaldo científico
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Facilidad de uso e interfaz intuitiva
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Posibilidad de contacto con profesionales de salud mental
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Integración dentro de un plan terapéutico, evitando el uso aislado
La investigación también resalta la importancia de definir con claridad la función principal de cada aplicación y de evitar una sobrecarga de funcionalidades que afecte la experiencia de uso.
Medición clínica, perspectiva de género y privacidad
Otro punto clave es la capacidad de las aplicaciones para medir la evolución clínica del paciente. Según Noemí Robles, investigadora del proyecto EvalDepApps, este seguimiento puede ayudar a las personas a tomar mayor conciencia de su estado emocional y permitir un acompañamiento más personalizado cuando la información se comparte con profesionales de la salud.
Asimismo, el estudio subraya la necesidad de incorporar la perspectiva de género en el diseño de las aplicaciones, considerando que hombres y mujeres suelen manifestar síntomas distintos de la depresión. La privacidad, especialmente en poblaciones vulnerables, emerge como uno de los factores más sensibles y determinantes.
Las personas en el centro del diseño digital
El equipo del eHealth Lab enfatiza que los usuarios finales deben ser protagonistas en todo el proceso de desarrollo de las aplicaciones, desde la concepción inicial hasta la validación final. La cocreación, sumada a pruebas reales de uso, resulta fundamental para asegurar que la herramienta funcione efectivamente en la práctica.
El siguiente paso del proyecto EvalDepApps será una prueba piloto con usuarios, que permitirá validar la herramienta antes de su lanzamiento. Una vez completada esta etapa, las personas con depresión contarán con una aplicación que las guíe en la selección de soluciones digitales alineadas con su plan terapéutico.
Acerca del eHealth Centre de la UOC
El eHealth Centre de la Universitat Oberta de Catalunya, reconocido internacionalmente por su liderazgo en investigación en salud digital, desarrolla actualmente múltiples proyectos que integran nuevas tecnologías e inteligencia artificial aplicadas al ámbito sanitario. Entre ellos destacan la mejora de las competencias digitales de profesionales de la oncología; el desarrollo de intervenciones digitales para personas que han superado un cáncer de mama; el diseño de soluciones digitales dirigidas a mujeres en la etapa de la premenopausia; y la evaluación de una aplicación móvil de la Organización Mundial de la Salud que incorpora inteligencia artificial para fortalecer la capacitación de los profesionales de atención primaria en el diagnóstico de enfermedades cutáneas, entre otras iniciativas de alto impacto.
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